En la pequeña aldea de Mens se levanta la fortaleza de las Torres de Mens, un castillo del siglo XV que perteneció a los Condes de Altamira. Fue parcialmente destruido durante las revueltas Irmandiñas, pero todavía conserva tres torres y la antigua vivienda, hoy restauradas.
Aunque es de propiedad privada y no se puede visitar por dentro, el conjunto se impone sobre el paisaje y transmite la grandeza de su historia. Rodearlo y contemplarlo desde fuera merece la pena, especialmente al atardecer, cuando las piedras adquieren tonos dorados.
Tip de visita: ideal para combinar con una ruta de coche por el interior de Malpica y disfrutar del contraste entre costa y aldeas históricas.