El Faro de Punta Nariga es uno de los grandes iconos de la Costa da Morte. Construido en 1998 por el arquitecto gallego César Portela, es el faro más moderno de Galicia y, al mismo tiempo, una obra de arte integrada en la naturaleza. Su base imita la proa de un barco que parece adentrarse en el océano, rompiendo las olas y las rocas del acantilado.
En su “quilla” se encuentra la escultura de bronce Atlante, obra de Manolo Coia, que recuerda a un mascarón de proa y vigila el horizonte atlántico.
El entorno es salvaje, con acantilados imponentes y aguas bravas. Al atardecer, el lugar se transforma en un espectáculo de luces y colores: una de las mejores puestas de sol de toda Galicia.
Tip de visita: lleva calzado cómodo y abrigo incluso en verano; el viento del Atlántico sopla fuerte en esta punta.